ENCADENADO


Se sentía empoderada y llena de energía. Lo arrastro escaleras abajo al húmedo sótano y lo encadenó. Ya no había vuelta atrás. Al día siguiente lo torturaría hasta que suplicara por su vida como lo hizo ella aquel terrible día. Con su plan en marcha se 🚿 y se acostó. La esperaba una larga jornada.

No logró descansar bien, pero al despertar, la sola idea de su venganza la llenó de energía. Preparó su desayuno y el de su invitado. Esta vez no era polvo, sino un líquido amarillento. Alcanzaba con unas pocas 💧💧💧 para causar un tremendo dolor, pero no la muerte. Quería verlo retorciéndose e implorando piedad.

-Hola, espero que hayas podido descansar, ¿desayunamos juntos?- propuso Julia sonriendo irónicamente.

La cara de Carlos estaba desfigurada. Sus ojeras delataban la falta de descanso.

-¿Qué hago acá? ¿Por qué me tienes encerrado? -largaba una pregunta tras otra mientras intentaba contener lágrimas de dolor y miedo, retorciéndose en el viejo colchón de lana e intentando zafar de las .

-Tú ya sabes por qué -respondió.

Una fuerza interior impulsó a Julia a salir de ahí. No era un monstruo. Era todo muy diferente a como lo había imaginado. Sufría con cada grito desesperado de su prisionero. Se sentó en la terraza frente a su 👩‍💻 e intentó volver a escribir, pero no pudo. Sintió náuseas.